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24.7.09

Veo veo

La permanencia logra que lo que una vez elegimos inocentemente, se nos vuelva en contra.

Estar feliz es por un rato. Es parte de la definición.
No voy a sentir lo mismo cuando escuché esa canción por primera vez, que llegada la quinta. No lo voy a sentir nunca más. Y está bien. Si sintiera esa misma felicidad cada vez que la escucho no querría oír una diferente. Habría de repetirla una y otra vez, sin conocer nada más. Cuando algo deja de hacernos sentir felices, es el pase que nos da la vida, para seguir, para ver más.
Confieso que el alma sensible no es tan lógica, y muchas veces siente culpa por estos hechos que se hacen tan simples y obvios. Y así estamos, yo soy una despiadada y vos sufrís, y yo sufro y me siento una pelotuda.
Pasarán el tiempo y los escombros del paredón donde una vez escribimos nuestros nombres, nos impedirán volver a transitar esa zona de la ciudad. Lástima, antes de que fuera demasiado tarde podríamos haber cambiado de canción.

Porque no digo que no seamos capaces de pasar años y años con la misma persona. Sí lo somos, pero tenemos que dejar de ser egoístas y aceptar el individualismo del otro. (Una de esas pocas cosas más fácil de hacer que de decir).

El frío nos hace quedar en casa en vez de ir a pintar nombres en nuevos paredones. Dos grados bajo cero. Sólo saldríamos en caso en emergencia. Si tenemos que ir a trabajar por ejemplo. Trabajar para comprar aerosoles con los que pintar paredones, algún día en que las condiciones climáticas sean las favorables. O trabajar para comprarme un par de guantes, así no hay necesidad de que calientes mis manos con las tuyas, y podamos hacer cosas mejores. Comprarnos guantes por ejemplo.

Voy a ver.

5.7.09

La cuarta pata al gato

Buscarle la cuarta pata al gato es una asignatura que todos deberíamos pasar antes de empezar a buscar la quinta. El gato rengo, la mesa chanfleada, mis papeles que se caen, se desordenan, se pierden. Antes de que venga alguno a venderme los suyos a u$s 1.99 a pagar en cómodas cuotas por el resto de mi vida.